De nuestra consideración:

Como todos sabemos, es un hecho real y objetivo que lahermana República Bolivariana de Venezuela está siendo agredida mediante una operación intervencionista de parte del gobierno de los Estados Unidos. Denunciamos que hay un Golpe de Estado en curso, con un nuevo método, pero el mismo propósito; sacar por la fuerza a alguien que no es del agrado del poder dominante y hegemónico en el mundo, que es aún el imperialismo estadounidense.

Se trata de usurpar el poder a un presidente electo democráticamente y, para justificar este aberrante acto, el imperialismo, aliado con los medios de comunicación y muchos amigos confundidos, hay que decirlo, han empujado el argumento de la ilegitimidad del mandato del Presidente Nicolás Maduro. Ese tema es fundamental porque es el que permite no distinguir el árbol del bosque. Puesto de otro modo, afirmar que en Venezuela se violan los derechos humanos y que no hay un presidente legítimo, inmediatamente condiciona ese poder y lo somete al cuestionamiento y escrutinio. ¿Quién podría estar a favor de la violación a los derechos humanos? Y de lo que se trata es precisamente debilitar y socavar las bases morales y políticas del gobierno de Nicolás Maduro y abonar las condiciones para una intervención directa o apostar al desgaste e implosión de su gobierno.

Así, quienes promueven esta asonada, buscan dividir aguas entre quienes protegen los derechos humanos y los que no. Sin embargo, ese dilema es falso por cuanto los que comenzaron con esta distinción son los mismos poderes e intereses que promovieron la invasión a Irak, son los que mantienen sancionada a Irán; son los que financiaron la contra-insurgencia en América con más de un centenar de personas muertas como saldo; son los que incentivaron golpes de estado en América Latina durante los años 60 y 70. En ese contexto, escuchar al Presidente de Chile, en cuyo primer gobierno fue duramente reprimido el movimiento estudiantil, hablar livianamente de la situación de Venezuela, refleja que la intención no es que haya democracia en Venezuela sino que se imponga en esa hermana República, un régimen servil a los intereses neoliberales. En el fondo, de eso se rata y la verdadera línea distintiva de las posiciones sobre Venezuela debiera ser entre quienes están a favor de los cambios políticos en Venezuela y quienes en contra.

¿Qué va a pasar si Maduro pierde el poder en Venezuela? ¿El nuevo poder respetará los cambios alcanzados? ¿El nuevo poder, respetará los derechos humanos de los chavistas? ¿El nuevo poder consolidará la democracia en ese hermano país?

Si se impusiera un nuevo poder en Venezuela, será un poder revanchista, que entregará el petróleo a EstadosUnidos y asegurará que los cambios políticos y sociales sean reversados. Probablemente cierre varios medios de comunicación con el argumento de que atenten en contra del restablecimiento de su poder y proscribirá el Partidos Socialista Unido de Venezuela junto con sacar todos los símbolos del chavismo. ¡Flor de democracia!

La ACAI rechaza que el Gobierno de Chile haya reconocido a Juan Guaidó comoPresidente de Venezuela y que acepte el nombramiento de una embajadora impostora. Lo acusamos como irresponsable políticamente.

Con su decisión actual, Chile y los demás países que han hecho lo mismo, violan el Derecho Nacional y el Derecho Internacional, vulnerado los Propósitos y Principios establecidos en los artículos 1° inciso primero y artículo 2° inciso cuarto y el Capítulo VII, artículo 41° de la Carta de Naciones Unidas. Además, nuestra propia Constitución, en su artículo 7°, prohíbe que cualquier persona se pueda atribuir derechos y poderes que no le hayan sido conferidos. Es decir, si el Sr.Guaidó hubiese hecho lo mismo en Chile, estaría preso.

En virtud de todo lo anterior, condenamos de forma enérgica el intento de imponer en Venezuela un gobierno ilegal, olvidando que el pueblo de Venezuela eligió a Sr. Nicolás Maduro Moros comoPresidente de la República Bolivariana de Venezuela en comicios limpios, con presencia de observadores internacionales que constataron la inexistencia de fraude y en los que participaron 16 partidos políticos, incluidos losde la oposición, que postularon a varios candidatos de diferentes corrientes. Elecciones en la queel Sr. Maduro obtuvo6.248.864 de votos que corresponden al 67,84% del total. Esos votos, icho sea de paso, con mas de los que obtuvo el Presidente Piñera y nunca cuestionó el Presidente Maduro a su par chileno.

Es hora de sumar voluntades para defender la estabilidad política de Venezuela, su democracia y la paz en la región. Fuera yanquis de América Latina.

¡Viva la Revolución Bolivariana!
¡Viva la amistad entre los pueblos!