Santiago de Chile 16 de Abril de 2017

Las Organizaciones de Solidaridad con Nicaragua en Chile, nos pronunciamos ante la injerencia de Estados Unidos en Nicaragua concretada en la reactivación de la Ley NICA ACT 2017.
Esta propuesta de Ley condiciona los préstamos de la banca multilateral y la cooperación bilateral del Gobierno de Estados Unidos al Gobierno de Nicaragua, justificada por demanda supuestamente legítimas de cambios al sistema democrático del país, lo que ha sido calificado por el Gobierno de Nicaragua como “una amenaza más, de las muchas que a lo largo de la Historia se han cernido sobre Nicaragua, en el afán de las mentalidades imperialistas de apropiarse de nuestro País. Constituye un nuevo intento de concederse el Derecho de intromisión destructiva en nuestros Asuntos Nacionales”.
CONSCIENTES que los cambios fundamentales en el modelo de desarrollo Cristiano, Socialista y Solidario que ha propuesto el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional del Frente Sandinista a la sociedad nicaragüense, propone cambios estructurales que se manifiestan en los ámbitos político, económico, cultural y social, y que esta propuesta cuenta con el respaldo de una amplia mayoría de los ciudadanos nicaragüenses.
RECONOCEMOS que este modelo ha brindado estabilidad y confianza, posibilitando el establecimiento de alianzas con los sectores dinámicos de la economía y el surgimiento de redes de auténtica cohesión social tejidas entre el estado y la sociedad, lo que ha permitido dos logros fundamentales: Que Nicaragua sea considerado en el contexto regional como el país más seguro de Centro América y el segundo país con mayor crecimiento y desarrollo.
DENUNCIAMOS la amenaza real a la economía de Nicaragua que significa la aprobación de la ley NICA ACT, que al igual que la Ley Helms Burton contra Cuba y su revolución, es promovida por reaccionarios congresistas norteamericanos alentados por una minoría opositora nicaragüense, mostrando con esto una incontestable injerencia de los Estados Unidos a los asuntos internos de un país soberano.
DENUNCIAMOS el intento de crear un clima de inseguridad y temor en la sociedad nicaragüense, lo que forma parte del proceso de activación de “guerras no convencionales” que se pretende instalar en países de América Latina y el Caribe para así romper con los procesos de avance de la izquierda y de los procesos de integración regional.
DEMANDAMOS:

1. El respeto de Nicaragua como país independiente y soberano que cuenta con instituciones que se rigen por la Constitución de la Nación.

2. El reconocimiento al proceso democrático que desde el 2007 se ha venido impulsando en Nicaragua y que ha tenido importantes logros en crecimiento y desarrollo económico, en la lucha contra la pobreza, y que ha promovido la seguridad, paz, estabilidad y gobernabilidad a través de propuestas inéditas, como el modelo de alianzas, dialogo y consensos que tiene rango constitucional.

3. Rechazamos categóricamente las actuaciones de los congresistas estadounidenses que pretenden implementar la Ley NICA ACT como una nueva política injerencista del Gobierno de los Estados Unidos y que se constituye en una amenaza real al digno y soberano gobierno y pueblo de Nicaragua.