Polémica ha causado un reportaje realizado por la revista Capital sobre la industria de los “bots” en las redes sociales, el fácil acceso a la compra de los mismos y su realidad en la política chilena, dándose a conocer el caso del Presidente Sebastián Piñera, de cuyo universo de seguidores en Twitter, un 49% sería falso.

En el reportaje, el medio indica que por casi 9 mil pesos chilenos se pueden adquirir 1.000 seguidores en Twitter en menos de 24 horas, y con 15 días de garantía si es que se llegan a perder seguidores.

También explica que la oferta va reduciendo los precios en la medida en que se adquiere una mayor cantidad de seguidores, y ejemplifica que al comprar 1.000 seguidores sale 9 pesos cada una, mientras que al comprar 10.000 la unidad baja a 6,7 pesos.

En esa línea, se cuenta que los “me gusta” también son vendidos en Instagram, por tan solo 6.400 pesos. Más cara es la compra de likes negativos en Youtube, donde 10.000 votos desfavorables a un video tienen un precio de 149.000 pesos.

Pero más allá del gran mercado que se ha abierto en esta sociedad de las redes, la publicación de la revista financiera informó que una de las cuentas que está altamente influenciada por la presencia de perfiles falsos es nada menos que la cuenta oficial de Sebastián Piñera, el Presidente de la República.

Este hecho se suma a las críticas realizadas en contra del Ministerio de Educación por el uso de los famosos “bots” (cuentas falsas automatizadas) para promover su proyecto de Admisión Justa, haciéndolo pasar como apoyo ciudadano.

Al respecto el Mineduc se excusó señalando que cualquier persona puede comprar estos perfiles falsos, y la ministra Cubillos indicó que no habrían sido ellos quienes pagaron por el servicio.

En ese sentido, el reportaje detalla que se usó la herramienta Twitter Audit para revisar algunas cuentas en relación y ver el número de perfiles falsos que las seguían. De los dos millones de “followers” del Presidente, prácticamente un millon son falsos, en comparación el perfil de la ex Mandataria, Michelle Bachelet, que con 594 mil seguidores, solo tiene un 4% de “bots”.

Los seguidores falsos de la Primera dama también casi alcanzan la mitad, aunque en menor grado que la cuenta de su marido. El perfil de Cecilia Morel tiene un 46% de “bots” en sus 331 mil seguidores.